ChauPucho - Dejar de Fumar

Vivir mejor es posible

Clase 1 – ¿Qué me espera por delante?

El gran porcentaje de fumadores empieza a fumar por un factor en común: estupidez juvenil. Creemos que el cigarrillo nos otorgará cierto aire de madurez, o de rebeldía, o de ser mas “buena onda”, o cualquiera de esas pavadas que años mas tarde develamos.

Es que son todos atributos relacionados con la inseguridad propia de la edad y empezamos a fumar para ver si los tapamos o disimulamos. Pero no, hay cosas que sólo desaparecen al crecer y con el entendimiento. Lamentablemente se nos queda pegado un compañero parasitario: el maldito cigarrillo!

Hay que ser justos, un porcentaje mínimo se inicia por aburrimiento (que estupidez!) o por buscar un método para paliar el stress. Hay quienes empezaron a fumar para ver si con eso podían bajar de peso, y cambiaron la diabetes tipo 2 de la obesidad por un lindo cáncer de pulmón. Cada uno elige como se va a morir, o no? Es sarcasmo, obviamente.

u263hhx3En mi caso el contacto con el cigarrillo se dio a mis 15 años, como una necesidad de diferenciarme y parecer mas grande. Recuerdo que cuando era muy pequeña venía mi tía a visitarnos y ella fumaba, mis padres no lo hacían. Cada vez que ella encendía un cigarrillo yo me sentía atrapada por esa columna de humo, hipnotizante, y el aroma que me resultaba muy agradable. Me gustaba ver como se iba consumiendo lentamente en el cenicero, como si fuera un sahumerio.

Que sorpresa desagradable me llevé con el gusto, años mas tarde, al probar mi primer cigarrillo y darme cuenta de que el olor nada tenía que ver con el sabor. Pero para ese entonces la decisión estaba tomada: iba a empezar a fumar cueste lo que cueste. Es increíble la fuerza de voluntad que ponemos para meternos en un vicio que nuestro cuerpo se esfuerza por rechazar.

Un gusto feo, un ardor en la garganta que nos dificulta las próximas pitadas, malestar estomacal, en algunos casos taquicardias y tos! Ni eso se iba a interponer entre mi deseo de fumar y yo. Hasta que obviamente el cigarrillo se impuso, mi cuerpo generó tolerancia a los venenos y la nicotina tuvo su enganche. La nicotina es altamente adictiva (y venenosa) como veremos mas adelante, y es un factor muy importante en la adicción… pero no es el mas determinante!

Creo que el elemento clave de la adicción al cigarrillo es la imposición del hábito. El rito de fumar. Esa sensación de estar con un amigo tomando café o una cerveza y que el silencio abra paso al ritual de desenfundar un cigarrillo, encenderlo con tranquilidad, una pitada profunda, exhalar el humo… y al fin retomar la conversación. O para el caso de estar bastante atareado en el trabajo, sentir la necesidad de cortar un poco para pensar en el discurso que utilizaremos con nuestro cliente, dar unos gentiles golpecitos al atado de cigarrillos para lograr que uno de ellos asome su filtro.. y proceder a encenderlo y fumarlo sin hacer nada mas.

Es como si el cigarrillo nos comprara “tiempo”, o lo detuviera. Y es un hábito muy duro de romper! ¿Cómo se puede reemplazar? Nos ayuda a relajarnos cuando estamos estresados, y a concentrarnos cuando lo necesitamos. Cura el aburrimiento y hace mas entretenidos los momentos divertidos!

Dejar de fumar va a resultar  un poco mas complicado que cuando empezamos, pero no tanto. El truco radica en concentrarse en las ganancias y no en las supuestas pérdidas (que no son tales). A lo largo del camino iremos descubriendo que todo aquello que el cigarrillo nos ayudaba a paliar, no solo no era tan terrible sino que es mas fácil de afrontar sin fumar.

El temor mas grande del fumador es al sufrimiento, ahí apuntaremos y atacaremos con todo, porque detrás de ese temor se encuentra todo lo que necesitamos saber para dejar de fumar con facilidad y disfrutar de una vida sin humo.

El fumador suele decir que carece de fuerza de voluntad y no es consciente de que para empezar a fumar necesitó de una gran fuerza de voluntad. Requiere de mucha constancia y atención el estar pendiente del momento en que hay que ir a reponer cigarrillos. Invertimos esfuerzo y dinero en mantener a nuestro inquilino. Si lo miramos desde un punto de vista diferente, un adicto es una persona de gran fuerza de voluntad… la cual está plenamente orientada a satisfacer un interés dañino.

¿Y si esa fuerza increíble la pudieramos volver en nuestro beneficio?

Una de las cosas que mas me gusta de esta época es que el fumador, que antaño era visto como canchero y cool, ahora es discriminado en bares, restaurantes, negocios, bingos, etc. Vivimos en un momento de oda a la vida sana, que alienta al deporte, a las dietas sanas y a hacer todo lo posible por mantener el cuerpo en forma la mayor cantidad de años que se pueda.

Vamos a aferrarnos a ese deseo de vivir mejor, con un cuerpo fuerte y vigoroso, con la fuerza de voluntad que ya tenemos y que hemos de redireccionar conscientemente hacia un objetivo nuevo. A lo largo del curso iremos aprendiendo a formar nuevos hábitos y a disfrutar el proceso.