ChauPucho - Dejar de Fumar

Vivir mejor es posible

Clase 14 – ¿Ex fumador o no fumador?

La manera en la que nos definimos a nosotros mismos tiene un gran poder para nuestra mente. El inconsciente registra todo y si estoy todo el día pensando en esquivar el cigarrillo, en que no me den ganas de fumar, en que soy un ex-fumador, que viene una fiesta y no sé como haré para soportar la tentación, etc… eventualmente se nos van a poner feas las cosas. ¿Por qué? Porque seguimos alrededor del cigarrillo, por mas que no fumemos.

quit-smoking-kit-2Hay un mito dando vueltas que dice que las adicciones son crónicas. Quién una vez fue adicto a algo, al superarlo sólo se convierte en un adicto en pausa. Creemos que esa clase de creencias son destructivas y erróneas, ayudando a que la persona se sienta un enfermo crónico que en cualquier momento va a estallar.

Necesitamos pensar en positivo, convertirnos en no-fumadores y dejar el pasado allí, atrás. Lo estudiaremos cada vez que sea necesario, para terminar de dilucidar la trama que nos encerró con el cigarrillo y de ese modo poder salir definitivamente. Pero no lo tendremos como un elemento de masoquismo. ¿Qué bien puede hacer eso?

Cada tanto es bueno frenar, mirar atrás y maravillarnos de lo andado. Ver todos los obstáculos que logramos sortear y todo lo que hemos conseguido en base a nuestro trabajo. Todos los problemas que tuvimos sólo consiguieron hacernos mas fuertes, mas sabios, mas inteligentes. Vencer al cigarrillo nos ha dejado muchos aprendizajes sobre nosotros mismos, sobre nuestra capacidad de establecer nuevos hábitos, sobre el valor de la libertad y la importancia de tener un cuerpo sano y vital.

¿Por qué insistimos con ser no-fumadores en vez de ex-fumadores? Porque el ex-fumador es un tipo que carga en su mochila todas las miserias del fumador sumado a las restricciones de no poder fumar. Pero el no-fumador… bueno… no conoce la tentación porque nunca estuvo enganchado. ¿No es eso lo que queremos obtener?

Gestionar una recaída

Tropezar es parte de andar, y cometer errores es parte de aprender los trucos para tener éxito. No existe una cosa sin la otra, y a la hora de aprender a dejar de fumar no hay excepciones. Casi todo el mundo tendrá algunas recaídas antes de lograr definitivamente convertirse en un flamante no-fumador.

Si llegamos a tener una recaída, no debemos castigarnos con dureza. Terminemos el día con calma, sabiendo que perdimos una batalla pero no la guerra. Descansemos un poco y volvamos a sentarnos a escribir y analizar cuales fueron los elementos que nos llevaron a una recaída.

A esta altura del partido nos damos cuenta de que lo que necesitamos es tener mayor cantidad de “muletas” para luchar contra la tentación en determinados momentos, generalmente teñidos por situaciones de angustia o stress. Diseñemos dichas ayudas, que pueden ser alimentos, caminatas, ejercicios de respiración, aromaterapia, etc. Y lo volvemos a intentar. ¿Hasta cuando? Hasta que lleguemos a la meta deseada!