ChauPucho - Dejar de Fumar

Vivir mejor es posible

Clase 2 – Conociendo al enemigo: la adicción física

Antes de abordar el método integral para dejar de fumar es importantísimo que conozcamos muy bien a nuestro enemigo y las razones por las que no hemos podido dejar de fumar.

Ya lo decía Sun Tzu (El arte de la guerra):

Por tanto os digo: Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo; en cien batallas, nunca saldrás derrotado.
Si eres ignorante de tu enemigo pero te conoces a ti mismo, tus oportunidades de ganar o perder son las mismas.
Si eres ignorante de tu enemigo y de ti mismo, puedes estar seguro de ser derrotado en cada batalla.

O sea, hemos de conocer a nuestro enemigo (el cigarrillo) y a nosotros mismos (nuestra motivación de fumar) si vamos a tener éxito en esta guerra.

El componente principal del cigarrillo es, como todos saben, la nicotina. Lo que no todo el mundo advierte es que la nicotina es la droga mas adictiva y venenosa del mundo, tan venenosa es que puede usarse el tabaco para fumigar si lo preparamos con agua y alcohol.

La nicotina es cincuenta veces más tóxica que la cocaína y cuatro veces más tóxica que el arsénico. Este veneno natural pierde su efecto a medida que entra en contacto con el fuego, por eso cuando fumamos sólo consumimos una parte de ese veneno y no llega a hacer su efecto letal en nosotros.

como dejar de fumar cigarrillo

Para matar a un adulto bastaría una dosis de 50 miligramos de nicotina. Por cada cigarrillo absorbemos 0,8 miligramos. Esto significa que 62 cigarrillos y medio fumados a la vez podrían matarnos instantáneamente. La razón por la que el fumador vive es que ingiere esa cantidad de cigarrillos con un cierto espacio de tiempo y eso permite al organismo ir expulsando el veneno antes de que alcance un nivel de toxicidad mortal.

Como si fuera poco el cigarrillo convencional tiene mas de 4000 químicos diferentes, de los cuales al menos 50 están identificados como altamente cancerígenos, entre los que encontramos monóxido de carbono, cadmio, metano, arsénico, amoníaco y alquitrán.

Al fumar la nicotina se absorbe en el pulmón y llega al cerebro en cuestión de siete segundos, estimulando al cerebro a que genere dopamina con su consecuente sensación de placer. Paralelamente se va deprimiendo lentamente la capacidad del cerebro para experimentar placer, lo que significa que se necesitarán mayores dosis de nicotina para obtener esa agradable sensación inicial.

El efecto de la nicotina tarda entre media y una hora para desaparecer del organismo, es por eso que la mayoría de los fumadores consume una media de 20 cigarrillos diarios, para mantener durante todo el día esa sensación de placer. Si no se satisface el pedido de una nueva dosis de nicotina empiezan las molestias del período de abstinencia, como en cualquier droga.

El terrible síndrome de abstinencia de la nicotina

Acá empieza lo genial de dejar de fumar. Existe un mito muy extendido que indica que los síntomas físicos de la adicción a la nicotina son muy fuertes y molestos, y afortunadamente no es así.

Las molestias físicas que suelen sentirse están mas asociadas a la desintoxicación y limpieza del organismo, que al síndrome de abstinencia. Se inicia el proceso de limpieza natural del cuerpo con lo que las toxinas son arrastradas hacia afuera y aparecen dolores de cabeza, puesto que la sangre sucia se irriga y pasa por el cerebro, dolores de garganta y de pecho. Los pulmones segregan mucha mucosidad con el objeto de barrer todo el alquitrán que quedó depositado en los bronquios y busca expulsarlo vía oral. Incluso se puede experimentar cierta picazón producto de la limpieza de los poros.

La única molestia severa que puede sufrir el fumador es la ansiedad. La adicción a la nicotina genera una sensación de vacío, una urgencia de fumar que parece no calmarse con nada excepto con un nuevo cigarrillo. Este tipo de ansiedad se vive sobre todo cuando el fumador se siente privado de su vicio, ya sea porque no se puede fumar en donde se encuentra, porque lo están obligando a dejar el cigarrillo o bien tomó su iniciativa de dejar de fumar.

Si nos fumamos un cigarrillo, esta sensación se disipa y aparece la calma. Pero si estamos en plan de dejar de fumar sobreviene la culpa y el sentimiento de fracaso. Aquí es en donde verdaderamente nos damos cuenta de que estamos enganchados, somos drogadependientes, y como tales creemos que es imposible dejar de fumar y que vamos a sufrir mucho para dejarlo. Pero adivinen que: no hubo ni un síntoma fuerte del síndrome de abstinencia a nivel físico, lo cual es una excelente noticia porque es un factor menos para preocuparse!

Y vamos conociendo a nuestro enemigo un poco mas, y eso nos acerca al momento de derrotarlo.

¿Entonces el cuerpo no siente nada?

Al dejar de fumar pueden aparecer muy leves molestias, como dijimos, y empiezan a aparecer efectos agradables. Vuelve lentamente el olfato, y con ello se acrecienta el gusto, desaparece la tos matinal, mejora la textura y el color de la piel, mejora la calidad del sueño, nos sentimos mas vigorosos y nuestra capacidad aeróbica aumenta.

Por el contrario fumar aumenta nuestro ritmo cardíaco al minuto de prender un cigarrillo. Excedernos en la dosis tolerada por cada individuo significa que sufrirá nauseas, mareos, dolor de cabeza, baja presión arterial, y otros síntomas de intoxicación.

Resumiendo: Físicamente es mas agradable dejar de fumar que fumar. Lo que nos deja el camino allanado para meternos de lleno en esa sensación de vacío y ansiedad en la que nos sumerge la nicotina.