ChauPucho - Dejar de Fumar

Vivir mejor es posible

“De algo hay que morir…”

Todos indefectiblemente en algún momento hemos de morir, y los fumadores muchas veces se excusan con esta frase mientras lentamente se propinan una dosis de veneno.

La idea no es necesariamente estirar la vida de la gente al promover que dejen de fumar. Lo mas palpable de dejar de fumar es aumentar la calidad de vida notablemente.

Día a día una persona sana gasta el 5% de sus energías en el acto involuntario de respirar. Las personas con dificultades severas para respirar pueden llegar a utilizar hasta un 80% de sus energías en ello. Las enfermedades pulmonares cada año se cobran cada vez mas víctimas en todo el mundo, entre las mas comunes podemos nombrar:

Claro que “de algo hay que morir…”, pero podemos elegir cómo vivir hasta que llegue ese momento. Podemos disfrutar de actividades al aire libre con nuestros nietos como ilustra la imagen, o podemos permitir que ellos jueguen con nuestro equipo de oxigeno.

Dejar de fumar no es tan dificil. La ansiedad y el deseo de un cigarrillo van mermando hasta desaparecer y se gana mucho en el proceso. Miles de fumadores cada año eligen una vida mejor, un físico mas saludable, una casa con mejor olor y salud para todos los que conviven con él. Vos también podés!


Te recordamos algunos puntos que notarás al dejar de fumar:

  • Pasados 20 minutos: recuperas tu presión sanguínea y tu pulso cardíaco normales. Empieza a mejorar la circulación de la sangre en tus piernas.
  • A las 8 horas de abstinencia: tus niveles de oxígeno en sangre se normalizan. Desde ese mismo instante empieza a disminuir tu riesgo de sufrir un ataque cardíaco. Si tenías alguna enfermedad relacionada con el consumo de tabaco, aumentan desde ahora mismo tus posibilidades de recuperación.
  • En un par de días: ya has eliminado la nicotina de tu organismo. Recuperas algunas capacidades de percepción atrofiadas hasta ahora, notando mejoras inmediatas de los sentidos del gusto y del olfato.
  • Al tercer día: compruebas que puedes respirar mejor, debido a la relajación de los circuitos bronquiales. Por ello, te sientes mejor y con más energía.
  • Al cabo de 3 semanas: disminuye o desaparece la tos. Los pulmones trabajan mejor y también tu circulación sanguínea ha mejorado sensiblemente.
  • Al cabo de 2 meses: tienes más energía y agilidad. Experimentas la satisfacción de haber recuperado la dirección de una parte de tu vida que hasta ahora dependía del tabaco.
  • A los 3 meses: tus pulmones funcionan ya del todo normalmente.
  • Después de 1 año: tu riesgo de muerte repentina por ataque al corazón se ha reducido a la mitad.
  • En 10 años: tu riesgo de sufrir un ataque al corazón o un infarto de miocardio se ha equiparado al de las personas que nunca han fumado. Tu riesgo de padecer un cáncer de pulmón ha disminuido a la mitad.