ChauPucho - Dejar de Fumar

Vivir mejor es posible

Temor a dejar de fumar

Dejar de fumar implica un cambio muy grande para todos los fumadores, y en muchos despierta una serie de temores que intentaremos abarcar. Hay que tener presente que son millones las personas que pudieron dejar de fumar, cada una de ellas eligiendo un método diferente. Puede ser dificil dejar de fumar, pero no tan dificil como creemos o como nos quieren hacer creer.

Fuerza de voluntad

Nos han hecho creer que sólo es cuestión de tener voluntad, especialmente los no-fumadores que nunca fumaron. No sólo con fuerza de voluntad se vence al cigarrillo, sino que podemos echar mano a diferentes recursos que nos hagan menos tortuoso el camino.

Por empezar no es cierto que no tengamos suficiente fuerza de voluntad. En la historia de todas las personas hay hechos memorables en donde existen manifestaciones de la misma, ya sea para rendir exámenes, seguir adelante en un empleo dificil, superar situaciones familiares dificiles, etc. Tenemos una enorme fuerza de voluntad, es solo que no sabemos controlarla eficientemente, y para ello necesitamos hacer un buen examen para analizar porqué fumamos y efectuar un plan de trabajo para dejar de fumar.

Los reincidentes

Dejaste de fumar muchas veces y siempre volviste. Esto puede hacer que el no-fumador sienta que su objetivo es cada vez mas imposible, pero es exactamente al revés. En cada situación en que se deja de fumar y se reincide, se puede aprender algo nuevo que ayude a mejorar tu plan para dejar el cigarrillo.

Es necesario no rendirse tras una recaida y analizar profundamente los motivos de este “fracaso”. Cualquier emprendimiento conlleva numerosos errores en el camino que son necesarios para perfeccionar el plan de trabajo que nos ayudará a llegar a la cima de nuestro cometido.

El temor a engordar

Al dejar de fumar es normal reemplazar un “chupete” por otro y al comer un poco mas inevitablemente se pueden subir unos kilos extra. Muchos fumadores en proceso de retirada de la droga sienten deseos de consumir dulces y alimentos con alto nivel calórico, lo cual es perfectamente normal ya que el cuerpo solicita esas calorías extra para trabajar en la eliminación de los venenos que el cigarrillo le dejó.

La consulta con un terapeuta que acompañe en el proceso de dejar de fumar, puede ser útil para aprender a controlar la ansiedad de la abstinencia. También se debe considerar que estas calorías extra que ingenirmos son una buena oportunidad para retomar la actividad física que posiblemente hayamos dejado de lado con los años de fumadores.

No es necesario comer menos, sino comer mejor (mas saludable) y aprender a gastar esas calorías en una actividad que sea benéfica para la salud.

Reducir el consumo de cigarrillos

Disminuir la cantidad de cigarrillos diarios es un engaño, pues significa que todavía no está totalmente tomada la decisión a dejar de fumar. El fumar menos produce una irritabilidad mayor a la de dejar completamente y los beneficios son menores. Además es cuestión de tiempo para tener un “día malo” en el trabajo o con la familia y ahí se olvida completamente el pacto de fumar menos y se retoma la adicción con mayor fuerza que antes.

Cada vez te sentirás menos capaz de que llegue el día en que no fumes ningún cigarrillo y la situación de frustración constante te alejará de tu objetivo final: dejar de fumar y no sufrir por ello!